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Los médicos que se jubilen de la sanidad pública no podrán ejercer en la privada |
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OO pensión de
jubilación o consulta
privada. A partir del
próximo 1 de julio, los
médicos de la sanidad
pública que se jubilen
se verán enfrentados a
un dilema que hasta el
momento no se les había
planteado. Así lo
establece una orden del
Ministerio de Trabajo
publicada el pasado 26
de mayo en el «Boletín
Oficial del Estado» (BOE).
Se pone fin de esta
manera a una práctica de
larga tradición entre
los facultativos, que
pese a jubilarse de su
plaza pública proseguían
con su actividad
privada. En Asturias,
este modo de actuar se
agudizó en el último año
y medio, desde que
empezó a aplicarse a los
médicos la jubilación
obligatoria al cumplir
65 años. Hasta ese
momento, era habitual
que los facultativos no
se retiraran hasta los
70 años, posibilidad de
la que siguen
disfrutando los
profesionales de la
medicina que, a su vez,
son profesores de la
Universidad de Oviedo.
También pueden continuar
hasta los 70 los médicos
que no son estatutarios,
sino laborales.
La orden ministerial
consta de un único
artículo, que determina
la «incompatibilidad
entre el percibo de la
pensión de jubilación de
la Seguridad Social y el
ejercicio de actividad
de los profesionales
colegiados». En
realidad, no sólo afecta
a los médicos, sino
también a todos aquellos
profesionales colegiados
que han ejercido su
profesión por cuenta
ajena y que acceden a
una pensión de la
Seguridad Social. Por
ejemplo, abogados que
son profesores
universitarios y que,
una vez jubilados,
pretendan continuar
ejerciendo la abogacía
en bufetes privados.
Con todo, los médicos
son el colectivo en el
que más repercutirá esta
nueva normativa. El
Colegio de Médicos de
Asturias ya anunció ayer
que recurrirá la nueva
normativa. Su
presidenta, Carmen
Rodríguez, sostiene que
«la nueva orden
ministerial, que entrará
en vigor el próximo 1 de
julio, supone una
mutilación y privación
de las libertades de los
profesionales y de la
sociedad en general.
Asturias es, en estos
momentos, la única
comunidad autónoma en la
que la exclusividad de
los médicos es
obligatoria. La
confluencia de estas dos
medidas impide a la
sociedad asturiana tener
la opción de elegir
medicina pública o
medicina privada,
libertades que existen
en el resto de las
autonomías»..
El Colegio de Médicos de
Asturias ha puesto un
recurso en el Tribunal
Constitucional contra la
exclusividad desde el
año 2002 y actuará «con
toda la fuerza que la
legalidad le permita
contra esta nueva orden
ministerial», añade.
La novedad legislativa
ha causado revuelo. Por
lo pronto, ya son varios
los médicos asturianos
-muy conocidos algunos
de ellos, por ejemplo,
jefes de servicio de
hospitales- que han
iniciado las gestiones
para tramitar su
jubilación antes del
próximo 1 de julio. Por
ser también profesores
universitarios (o
laborales, o por otras
razones que les habían
convertido en
excepción), superan los
65 años pero aspiraban a
llegar a los 70 en
activo, opción a la que
ahora están dispuestos a
renunciar a cambio de
conservar su actividad
privada. Se trata de
facultativos que tienen
consulta privada y que
desean continuar con
ella. O que aspiran a
incorporarse a una
clínica o policlínica
privada después de
retirarse, como han
hecho no pocos de los
jubilados en los últimos
18 meses. Algunos de
ellos han recalado en el
Centro Médico de
Asturias o en la Clínica
Asturias, entre otros
establecimientos.
En la práctica, algunos
profesionales deberán
hacer números y decidir
si les compensa poner
fin a su actividad en la
sanidad pública a lo
largo de este mes de
junio, aunque aún no
hayan cumplido la edad
preceptiva para
retirarse.
A lo largo de las
últimas décadas, los
médicos de la sanidad
pública podían jubilarse
a los 65 años, pero en
su mayoría optaban por
prolongar su vida
laboral hasta los 70
años. Unos, aduciendo su
amor a la profesión.
Para otros la motivación
era menos romántica:
después de echar unas
cuentas que no eran
demasiado complejas,
concluían que la pensión
máxima de jubilación no
va más allá de la mitad,
o incluso de un tercio,
de lo que suele percibir
un médico de la sanidad
pública en los años
previos a su retiro.
Actualmente, el tope de
una pensión pública está
situado en 2.497 euros
mensuales.
Desde algunas instancias
médicas se sostiene que
esta nueva norma implica
«un duro golpe» para las
consultas privadas en
Asturias. Quienes
defienden esta postura
recuerdan que desde hace
varios años la
Consejería de Salud del
Principado impone la
dedicación exclusiva a
los médicos que se
incorporan a una plaza
en el sistema público de
salud. La normativa de
ámbito estatal obliga a
las administraciones
autonómicas a que
habiliten un mecanismo
para que los
profesionales puedan
renunciar a la
exclusividad, pero el
Gobierno asturiano no la
ha cumplido. El asunto
está pendiente desde
hace años de que se
pronuncie el Tribunal
Constitucional. Sea como
fuere, lo cierto es que
la mayor parte de las
consultas privadas de la
región pertenece a
facultativos veteranos,
que son los que ahora se
ven afectados por la
nueva orden del
Ministerio que dirige
Valeriano Gómez etiquetas: medicos, jubilacion, sanidad publica y privada » noticia original |
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